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miércoles, 7 de julio de 2010

Instituto de cine rechaza cuestionamiento de directores


El Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa) calificó hoy, a través de un comunicado, de "totalmente falsos" una serie de cuestionamientos efectuados por la asociación Directores Argentinos Asociados (DAC), una de las entidades que agrupa a cineastas locales.

El entredicho entre ambas entidades involucra cuestiones presupuestarias y un supuesto atraso en el reconocimiento de un nuevo costo medio para los largometrajes nacionales, que fueron puestos en duda.

En su comunicado, la DAC advirtió que "es urgente y necesario reflexionar y llamar la atención de las actuales autoridades sobre el estado que presenta a la fecha el organismo, inmerso en un alarmante cuadro de situación".

"Más allá del retrasado costo medio de un largometraje nacional, de los ya exiguos montos de financiación resultantes y de la ausencia de apoyo efectivo para los lanzamientos, el problema para la gran mayoría de cineastas que dependen de esa financiación se presenta con la llamada `disponibilidad presupuestaria`", señalaron los cineastas.

"Con créditos parados por resolución interna, (el Incaa) demora en la liquidación de adelantos de subsidio, reglamentado pero discrecional en su salida, y último milagro para las ya malogradas producciones que esperan ese salvavidas", indicaron los realizadores.

Con respecto a la supuesta ausencia de apoyo efectivo para los lanzamientos de los filmes, el Incaa la considera "totalmente falsa, ya que el apoyo al lanzamiento que existía era un complemento de subsidios que en apariencia iba destinada al lanzamiento, y quedó finalmente derogada y subsumida en el aumento de los subsidios por otros medios de exhibición".

"Además de haber incrementado el monto de los subsidios, se le otorga a las películas ayudas para el lanzamiento, habiéndose incrementado en forma sustancial la difusión de los estrenos", agregó el Incaa.

En relación al supuesto retraso en el costo medio de un largometraje, que en la actualidad asciende a la suma de 2.300.000 pesos, el Incaa aclaró que "el costo promedio de todos los costos reconocidos durante 2008 fue 1.133.906,13, en 2009 fue 1.477.318,43 y en lo que va de 2010 fue de 1.796.009,88, lo cual demuestra que el actual costo medio es superior al promedio de los costos presentados y reconocidos".

"Habiéndose a principios de año anunciado desde la Presidencia del organismo un Fondo de Fomento de 230 millones de pesos, ¿donde está el dinero que debe financiar en tiempo y forma a todas las películas nacionales que el Incaa anualmente declara de interés?", se pregunta la DAC.

Con respecto a este tema, el Incaa sostuvo que "es imposible determinar con anticipación y exactitud el monto total de recursos con los que se va a contar durante el año en curso, ya que lo que se hace es un Presupuesto, es lo que se presupone que va a ingresar, y no lo efectivamente percibido".

En relación al personal que presta servicios en el Incaa, la entidad señaló que "se logró la firma del Convenio Colectivo de Trabajo Sectorial que permite en forma definitiva ordenar la situación laboral de los trabajadores, evitando de esta manera manejos arbitrarios y discrecionales en la asignación de los recursos humanos".

"Con respecto al incremento en la partida presupuestaria destinada a sueldos (…) los aumentos que se han fijado en negociaciones paritarias desde el año 2006 hasta la fecha ascienden a un porcentaje del 95 por ciento", indicó el organismo.

La DAC advirtió que el Incaa "hace crecer cada vez más y más la planta de empleados que ya supera las 700 personas, a quienes las gerencias pagan sus sueldos rigurosamente a fin de cada mes, sin prestar atención ni estar urgidos por la falta de fondos que sustentan el principal motivo de existencia del Incaa: la financiación de las películas".

El Incaa aclaró que cuenta con 357 trabajadores en su planta permanente, 160 en su planta transitoria, y 177 bajo la modalidad de locación, es decir, que la mayoría de ellos, no revisten como personal dependiente del Instituto, sino que son contratados para tareas específicas por un tiempo determinado.

Entre esas tareas por tiempo determinado figuran los Comités de selección de proyectos de largometraje, los programas internacionales como DOC TV y MERCOSUR Audiovisual, el programa Raymundo Gleyzer, el programa de Infancia, el personal temporario asignado a la organización del festival Pantalla Pinamar y el personal de Incaa TV.

"En virtud de lo expuesto -dice el comunicado oficial-, la cantidad de personal que presta tareas en relación de dependencia con el Incaa en forma habitual, normal y permanente no son más de 420 personas".

Fuente: Yahoo

sábado, 21 de febrero de 2009

Argentina reconoce la autoría y los derechos económicos de los directores

Kirchner y Luppi

Un nutrido grupo de representantes de los diferentes sectores del cine nacional y las instituciones oficiales arroparon este jueves a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en el acto oficial de firma del decreto reglamentario de la ley de propiedad intelectual para los directores de cine, que incluye la representatividad de la asociación profesional Directores Argentinos Cinematográficos (DAC) para el cobro de los derechos de autor.


Hasta ahora, la legislación argentina sólo otorgaba los derechos económicos de autoría a los productores y guionistas de las películas, por lo que este reconocimiento se convirtió en una fiesta que contó con el apoyo de numerosos cineastas internacionales a través de comunicaciones electrónicas y telegramas.

Fernández de Kirchner, que se declaró cinéfila, aseguró que era una "conquista" de los cineastas y un actor de justicia que acaba con la idea de que la Argentina era "una gran negadora de derechos". La presidenta añadió que la nueva norma significa "el reconocimiento que los argentinos hacemos a los hombres y mujeres que durante años han aportado a la construcción de la cultura popular y nacional en nuestro país. Un director de cine no es solamente alguien que se vincula con el arte. Es alguien que también se vincula profundamente con su pueblo, con su comunidad, porque la expresa también a través de sus películas”.

Por parte de los realizadores, estuvieron presentes en la residencia presidencial de Los Olivos Carlos Galettini y Ricardo Wulicher, presidente y vice respectivamente de la DAC; Jorge Coscia, Héctor Olivera, Carlos Orgambide, Carlos Sorín, Marcelo Piñeyro, Alberto Lecchi, Juan Taratuto, Fernando Spiner, Raúl Tosso, Eduardo Calcagno, Paula de Luque, y Gustavo Postiglione, entre otros.

Galettini, en su turno de agradecimiento, recordó la fundación de DAC en 1958 como fusión de otras dos organizaciones, la Sociedad Argentina de Directores Cinematográficos (Sadir, fundada en 1945) y de la Agrupación de Directores de Películas (ADP, surgida en 1956). "En nuestros días, a medio siglo de su fundación, y gracias al decreto aquí firmado, DAC con enorme júbilo se asume cabalmente como Sociedad de Gestión para la recaudación del derecho de autor de todos los directores audiovisuales", expresó el presidente del gremio.

Posteriormente, varios otros directores mostraron su júbilo en declaraciones a Página 12. Carlos Sorín dijo que "en el cine que nosotros hacemos, el autor es el director. Por lo tanto, es lógico que tenga todas las facilidades y los beneficios que da la Ley de Propiedad Intelectual". Por su parte, Marcelo Piñeyro recordó que "son 60 años por un derecho que no estaba reconocido. Me acuerdo de que hace unos años, cuando Pino Solanas era diputado, estuvo al borde de salir, pero nuevamente había sido volteado. Y es un derecho esencial para los directores de cine".

Alberto Lecchi apuntó que el cobro de sus derechos como autores puede permitir de cara al futuro para los directores "una jubilación digna", que es algo que "en casi todo el mundo donde hay una industria cultural existe". La actriz y directora Leonor Benedetto, finalmente, opinó que estamos "ante un logro de algo que, al ser intangible, cuesta mucho pelear por eso. Si es un objeto material con peso y volumen se entiende más la lucha. Cuando es una idea, un concepto estético o filosófico que uno pone, es más difícil que sea reconocido. Y en esta época de piraterías y tecnologías, que el trabajo intelectual sea reconocido es un logro extraordinario".

Federico Luppi, sin ser realizador, quiso solidarizarse con sus compañeros de rodaje y afirmó que aunque tardía, se trata de una victoria "eficaz y coherente con la labor realizada, sobre todo porque, de alguna forma, nos sustrae por un segundo del glamour del creador y nos coloca en el mundo real del gremialismo, un factor solidario y fraterno para conseguir cosas. En este acto también nos reconocemos como trabajadores".

Fuente: Noticine

martes, 21 de octubre de 2008

DAC Y PCI PIDEN REVISIONES EN EL INSTITUTO DEL CINE


Las asociaciones Directores Argentinos Cinematográficos (DAC) y Proyecto Cine Independiente (PCI) emitieron sendos comunicados en los que cuestionan varios aspectos del Plan de Fomento que está elaborando el Incaa.

Buena parte del mundo del cine argentino había logrado tranquilizarse tras la renuncia de Jorge Alvarez a la presidencia del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa), en medio de un clima de denuncias sobre presuntos manejos irregulares en la entrega de subsidios. Su reemplazante, Liliana Mazure, logró un amplio apoyo de productores y directores argentinos y una cuota de confianza de la industria. Sin embargo, a raíz de una futura resolución que está diseñando el Incaa para modificar el Plan de Fomento, dos de las agrupaciones más importantes de cineastas salieron a cuestionar posibles aspectos de la nueva medida, a través de dos comunicados, según informa el sitio www.otroscines.com.

Directores Argentinos Cinematográficos (DAC) señala que “a raíz de algunos trascendidos sobre la redacción de una resolución para un nuevo Plan de Fomento que el Incaa llevaría adelante, y tras una reunión realizada con miembros delegados de los Productores agrupados en la Fapca, y con la conducción del PCI, informamos a nuestros asociados de algunos puntos de la misma en las cuales no concordamos”. Y enumeran una serie de puntos que, entienden, es necesario discutir. Como ejemplo pueden mencionarse el desacuerdo con “la presentación de resoluciones aisladas para la conformación de un nuevo Plan de Fomento. Por el contrario, la presentación debe darse a conocer juntamente con todas las resoluciones que conformen un Plan de Fomento Integral”. Y señalan que dicho plan, además del sistema de preclasificación, debería presentar “los concursos a desarrollarse anualmente, tales como óperas primas, películas a terminar, etc.; los sistemas de Fomento para la Vía Digital, entendiendo ésta como una Vía que integre el Documental y la Ficción; el Fomento para cortometrajes; las herramientas financieras: anticipos de subsidios, créditos, etc.; y todas las medidas que se utilizan para el fomento de la actividad”.

Con respecto a los derechos de antena, DAC está “en total desacuerdo con la eliminación de la compra de los derechos de antena para las películas nacionales”. En el caso del subsidio por lanzamiento, “creemos que debe incorporarse al nuevo Plan de Fomento, al igual que el derecho de antena”. Otro de los puntos refiere a la fundamentación de los fallos: “Es primordial que los fallos sean fundamentados por cada uno de los miembros de los distintos Comités del Incaa. Vale decir; que no haya una sola fundamentación globalizadora, sino que se sepa, y asuma la responsabilidad del voto, cada uno de los integrantes por separado. Esto dará definitiva transparencia a la votación y además tendrá el doble beneficio de que permitirá, a quien quiera apelar, tener elementos para la defensa del proyecto o la película terminada. Constituyendo, además, un control del ejercicio de la función que lleva adelante cada uno de los integrantes de los distintos Comités”. Entre otros aspectos, el comunicado también señala como “insuficiente” ubicar el costo medio de una película en $2.300.000 y consideran que, como mínimo, debe ascender a $ 2.800.000.

Por su parte, la agrupación Proyecto Cine Independiente (PCI) emitió un comunicado que señala que “las resoluciones que se estarían por emitir modifican algunos parámetros económicos desactualizados –lo que era indispensable y urgente– y corrigen varios errores técnicos del plan anterior. Sin embargo, por lo que se nos ha informado hasta el momento, lejos estarían de convertirse en un plan de fomento global, de eliminar los vicios corporativos que han perjudicado tanto al cine argentino y de pensar como prioridad el mejoramiento de la calidad de las películas que se producen a través del fomento del organismo”.

Otro extracto del comunicado del PCI señala: “La consolidación de una industria, la posibilidad de más y mejor trabajo para todos y un mejor vínculo de los cineastas con los espectadores son objetivos a alcanzar, pero creemos que no se logra con menos producciones por año pero más caras, ni con el incremento de requisitos para los postulantes a acceder al fondo de fomento, las cuales nada tienen que ver con la calidad de los proyectos ni con el potencial artístico de sus responsables”. Los miembros del PCI entienden que “ya desde el plan de fomento vigente desde 2004 –que tampoco era un plan global– se han venido poniendo trabas a la figura del director/productor, exigiendo responsabilidades impositivas y financieras que sólo una empresa productora puede afrontar. La Ley de Cine, impulsada históricamente por los directores, se ha ido desvirtuando en su espíritu, de manera funcional a las empresas productoras y en contra del director que quiere producir sus propias películas. Sin embargo, esta rigurosidad impositivo-financiera no es congruente con la laxitud con la que son analizados los proyectos desde el punto de vista artístico, tanto de aquellos presentados por empresas como por directores. De esta ecuación se deduce un espíritu corporativo y burócrata que jamás tenderá a mejorar la calidad de las películas sino, por el contrario, profundizará los vicios que acarrea la actividad cinematográfica desde la promulgación de la Ley”.

El PCI entiende que “los cambios importantes, sobre todo en las estructuras del Estado, son difíciles y traumáticos. Entendemos que hay infinidad de fuerzas y corporaciones conservadoras que impiden modificar estructuras corruptas o ineficientes. Pero como todavía creemos en el deseo de esta gestión por mejorar las cosas y encontrar caminos para el bien del cine argentino, manifestamos aquí nuestra preocupación por varios aspectos del nuevo Plan de Fomento que parecen ser signos de una nueva oportunidad perdida, y declaramos nuestra intención de seguir colaborando con ideas y de apoyar toda decisión que implique un cambio verdadero para tener un mejor cine argentino para todos”.

Fuente: Pagina12

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