comenta

Mostrando entradas con la etiqueta Arturo Ripstein. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Arturo Ripstein. Mostrar todas las entradas

martes, 3 de noviembre de 2009

54 SEMINCI: Llegó la hora de conocer los premiados


Después de disfrutar con las variadas e interesantes películas que la Seminci nos ofrecio, llega la hora de elegir aquellas que, a juicio del Jurado, son las mejores de entre todas las presentadas.

El jurado, compuesto por Ettore Scola, Pierre-Henri Deleau, Teresa Font, Antonio Saura, Carmen Posadas, Irene Visedo y Arturo Ripstein ha concedido los siguientes premios:

-Espiga de Oro: Honeymoons (Lunas de miel), de Goran Paskaljevic, Serbia/Albania.

-Espiga de plata: Lille soldat (Pequeña soldado), de Annette K. Olesen, Dinamarca.

-Premio especial del jurado: L'Armée du crime (El ejército del crimen), de Robert Guédiguian, Francia.

-Premio Pilar Miró al mejor nuevo director: Adán Aliaga, por 'Estigmas', España.

-Premio al mejor actor: Alberto San Juan, por La isla interior, de Félix Sabroso y Dunia Ayaso, España.

-Premio a la mejor actriz: Trine Dyrholm, por Lille soldat (Pequeño soldado), de Annete K. Olesen, Dinamarca.

-Premio del público: Le hérisson (El erizo), de Mona Achache, Francia.

-Premio de la juventud: Le hérisson (El erizo), de Mona Achache, Francia.

-Premio a la diversidad cultural (Jurado FIPRESCI): Amreeka, de Cherien Dabid, Estados Unidos/Canadá/Kuwait.

-Premio a la mejor dirección de fotografía: Camille Hjelm knudsen por Lille Soldat (Pequeña soldado).

- Premio a la mejor música original: Le Hérisson (El erizo) y Adam Resurrected.

-La espiga de oro al mejor cortometraje se ha concedido a Ampelmann (Semáforo).

- Premio espiga de plata al mejor cortometraje, para The Six Dollar fifty Man (El hombre de seis dólares cincuenta).

- Premio en la Sección Tiempo de Historia para Puskás Hungary del húngaro Tamás Almási.

- Premio en la Sección Punto de Encuentro para Tranquilo y cuenta hasta siete, de Ramtin Lavafipour (Irán), y El Día de la Falda, producción franco-belga de Jean Paul Lilienfelda.


Fuente: NECTLQR

lunes, 27 de abril de 2009

Arturo Ripstein: "La Academia mexicana es una pústula en el cine nacional"

Arturo Ripstein

El aclamado director mexicano Arturo Ripstein estuvo en la Cineteca Nacional para presentar su película "El carnaval de Sodoma". Durante el inusual encuentro que sostuvo con los medios, el director hizo polémicas declaraciones en torno a la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas y Gabriel y Rodrigo García Márquez.

Con un humor ácido se refirió a la situación de la industria fílmica nacional y de sus nuevos proyectos. Asimismo, señaló a Carlos Reygadas, Fernando Eimbcke, Marcel Sisniega y Juan Carlos Rulfo como los directores que "llevarán el estandarte de la cinematografía mexicana en el mundo".

"Yo soy enemigo personal de la Academia, no guardo ningún Ariel, no tenemos nada más que decirnos más que mentarnos la madre mutuamente. A la Academia no le presto atención, es una pústula en el cine nacional, eso no debería de existir o debería hacerlo muy de otro modo" dijo Ripstein cuando se le preguntó acerca de su postura sobre la polémica que se desató en la pasada entrega de los Arieles en la que parte de la comunidad cinematográfica del país pidió a la Institución refundarse.

El director de La virgen de la lujuria agregó enfáticamente: "primero tiene que definir que es Academia, no un club que hace fiestas porque para hacerlas hay otros que las organizan y mucho mejores. Una Academia debe tener la obligación ineludible del rescate y preservación de los materiales, debe tener investigación y publicaciones y no un pinche premiecito, eso no es una Academia".

Por otra parte, el cineasta desestimó la posibilidad de hacer el remake de su ópera prima "Tiempo de morir" (1965), cuyo guión fue escrito por Gabriel García Márquez y Carlos Fuentes, pues comentó que hace muchos años platicó con el también realizador Rodrigo García -hijo del Premio Nobel de Literatura- para decirle que tenía la intención de volver a filmar la película "con la que no quedé exactamente en la satisfacción total", a lo que García respondió que el guión lo estaba guardando para él ya que quería hacer un western clásico.

"Lo curioso es que esa película se escribió para ser exactamente lo contrario, Rodrigo no lo entendió así y lo que siempre se les olvidó a los García fue que yo también colaboré con ese guión, también era en parte mío, nunca me avisaron cuando hicieron la segunda versión, ni la telenovela, ni esta tercera".

Ripstein Rosen recordó que cuando trabajó con "aquel joven García Márquez que todavía no era García Márquez", el escritor fue a la filmación y estuvo presente en la postproducción de "Tiempo de morir" y cuando vio que casi al acabar de realizar las mezclas el director no quedaba conforme con ellas y proponía volver a hacer el trabajo dijo: "es escalofriante el cine porque no terminas de escribirlo nunca".

El cineasta consideró que lo mismo pasa con los guiones: "hay que guardarlos, dejarlos reposar y luego retomarlos, ver qué cosas se les puede mejorar para que queden exactamente como uno quisiera".

Este proceso lo pasó Razones del corazón, original de su compañera Paz Alicia Garciadiego, y que es su siguiente proyecto de filmación. El director describió a la historia como una producción pequeña, que requiere una locación en un departamento, seis personajes y la acción sucede en tres días.

"Es un guión original muy bonito, realmente muy hermoso, es de los inspirados de Paz Alicia, no todos los días se despierta uno inspirado y como siempre, es sobre amor y desamor" refirió Arturo Ripstein quien aseguró que sólo espera que el IMCINE le de recursos para empezar la filmación.

El realizador dijo sentir "muchísimo miedo" frente al reto que implica rodar un nuevo film: narrar con coherencia la historia, tener al mejor reparto y equipo posible con los recursos limitados con los que cuenta. Sin embargo, indicó: "una vez que se subsanan todos estos detalles, hacer una película es uno de los trabajos más divertidos".

En este sentido subrayó que, aunque su responsabilidad como director acaba cuando entrega la cinta terminada a los productores, en la actualidad estrenar comercialmente una película como las suyas es cada vez más difícil y consideró que uno de los factores que han abonado a esta situación es la competencia existente en el cine mexicano: "cada quien tiene que rascarse con sus propias uñas, cada vez uno es más enemigo de los otros porque el pastel cada vez es más pequeñito y las rebanadas cada vez son menos".

A pesar de que el año pasado en Méxicco se registró una cifra récord de 70 películas producidas, opinó que "las que tienen una cierta ambición son pocas y es sumamente satisfactorio verlas" de autores como Carlos Reygadas, Fernando Eimbcke y Marcel Sisiniega, a quienes definió como "de los pocos que portarán el estandarte del cine nacional en el futuro". A estos nombres sumó el de Juan Carlos Rulfo de quien dijo "ha hecho algo asombroso por el documental mexicano".

Del pobre resultado que muchos filmes nacionales tienen en taquilla responsabilizó en parte al público "que no quiere ver este tipo de cosas" y a "los gringos absolutamente geniales, porque han convencido al mundo entero de que el cine solamente es en inglés, que ellos hacen las mejores películas, y no solamente son las mejores, sino las únicas".

El realizador se definió como un "vergonzante hijo de productor" ya que externó que a pesar de desear que sus películas sean taquilleras y las vea mucha gente, nunca aprendió cómo lograrlo y su padre, Alfredo Ripstein, uno de los productores más importantes del cine mexicano, no le heredó el conocimiento.

Respecto a la inclusión de la canción "Él me mintió", interpretada por la cantante argentina Amanda Miguel y que es pieza importante en "El carnaval de Sodoma", el director señaló que se debió a que aparece en la novela homónima de Pedro Antonio Valdés.

Ripstein afirmó en tono jocoso: "Adivinó que él es un gran fan de Él me mintió" y agregó que habló con la intérprete para que cediera los derechos de la canción "incluso estuvimos a punto de hacer una grabación nueva".

Por último comentó que por cuestiones de agenda no pudo contar con la participación de Rafael Inclán en la película, pero que le "encantaría" trabajar nuevamente con él ya que "los cómicos de ese momento eran de una versatilidad asombrosa y gente como Inclán hacen que el trabajo sea formidable, es un actor admirable".

Fuente: Noticine

domingo, 5 de octubre de 2008

PRIMER CONGRESO DE LA CULTURA IBEROAMERICANA, EN MEXICO - Debates necesarios para un mejor cine

Hoy termina una cumbre de cinco días en la que participaron 256 importantes invitados de 22 países.

BANDERAS UNO DE LOS NOTABLES PRESENTES.

Es curioso cómo gente sentada durante casi cinco jornadas puede poner en movimiento soluciones para los múltiples problemas que tiene el cine iberoamericano. O al menos ése es el principal objetivo del Primer Congreso de la Cultura Iberoamericana, "Cine y Audiovisual en Iberoamérica", que se desarrolla desde el miércoles y se clausura hoy en México.

Los panelistas han llegado desde toda América hispanoparlante y del Brasil y Portugal, y se ha sabido reunir a cineastas, productores, periodistas, críticos e investigadores. Y para darle tamaña envergadura, en la inauguración oficial estuvieron el presidente de México, Felipe Calderón, y los Príncipes de Asturias, Felipe de Borbón y su esposa Letizia.

Un eje temático de las charlas en el Centro Nacional de las Artes han sido los embates que tuvo la industria del cine iberoamericano, la integración entre los países y la pérdida -o no- de la identidad. Mientras los panelistas invitados que ya peinan canas o no tienen qué peinar, como Miguel Littin, Carlos Saura, Octavio Getino o Arturo Ripstein, entre otros, tiraron propuestas como hacer un frente contra Hollywood o hablaron de la influencia de la TV, los más jóvenes -entre ellos, Lucrecia Martel- debatieron sobre la literatura y el cine, los distintos tipos de narración y lenguajes cinematográficos.

Así como fue emocionante ver a un casi centenario Manoel de Oliveira hablando con una frescura envidiable sobre su pasión por el cine, también el Congreso tuvo la genialidad de presentar "El automóvil gris", espectáculo fílmico teatral de Claudio Valdés Kuri, realizado a partir de la narración "benshi", japonesa, de este clásico del cine mudo, con un pianista y tres encargados de doblar las voces, en tono jocoso.

La Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, que preside Gabriel García Márquez, puso su granito de arena y realizó un seminario acerca de "La crítica y la cobertura periodística del cine como industria cultural y como espectáculo", coordinado por el puertorriqueño Héctor Feliciano y a la que fue invitado el enviado de Clarín como panelista. La polémica no tardó en instalarse en cuanto se debatió la función social del periodista de espectáculos, si los redactores deben preocuparse por vender más diarios en lugar de informar, las presiones de las productoras de cine sobre los críticos y si los nuevos soportes decretarán el fin del cine como lo conocemos hoy.

Aunque es apresurado sacar conclusiones, porque se ha dicho mucho pero hay que ver qué es lo que se lleva finalmente a la práctica, el Congreso -en el que participaron, además de Martel y Getino, José Nun, Pablo Rovito, Marcelo Schapces, Fernando Peña, David Blaustein, Osvaldo Montes, y se invitó a la presidenta del INCAA, Liliana Mazure- sirvió para detectar qué hace falta para que las películas crucen las fronteras y alentar por una cooperación a veces inexistente más allá de los papeles firmados.

Hoy será la clausura, se leerán las conclusiones y la delegación de Brasil presentará el segundo Congreso de la Cultura Iberoamericana. Y el tequila y el guacamole darán paso a otros sabores culturales.

Fuente: Clarin

lunes, 7 de julio de 2008

Ripstein afila sus críticas al cine de Hollywood


El director mexicano Arturo Ripstein, que acudió a la 43 edición del Festival Internacional de Cine de Karlovy Vary (oeste de la república Checa) para presentar una retrospectiva de su obra, expresó hoy sus críticas a la cinematografía de Hollywood.

En una entrevista con Efe, Ripstein señaló que "ahora se narra de otro modo y la emoción es puramente física. El cine ha logrado abolir la mirada, algo muy extraño, ya que no se ven las películas, sino que se sienten".

"(El festival de) Cannes derrapa, ha ido de (el cineasta vanguardista franco-suizo Jean Luc) Godard a "Godzilla" (película que cerró la 51 edición del festival francés, en 1998), con una caída en picado", aseguró el director.

"Existe penetración cultural en el sentido más trivial y superficial, y a su vez el más profundo. No hay penetración cultural más aguda que la del cine estadounidense en el mundo entero", lamentó.

Ripstein considera que el séptimo arte es hoy "como subirse a la rueda de la fortuna, donde de pronto está uno dando vueltas y ve el vacío. Muy emocionante, pero todo es una reacción física", añadió.

El realizador mexicano echa de menos aquel cine en el que "había una mirada, una mirada aguda, y las cosas eran un poco más peligrosas. Ahora no existe (...) Al igual que cierta literatura de consumo ha logrado abolir la palabra".

Esa mirada de Ripstein, a través del melodrama, "un género muy plástico, que permite por un lado hacer la tragedia, y por otro la comedia", le convirtió en uno de los cineastas más influyentes de América Latina.

El mexicano no quiere una disección de la realidad ni ahondar en el alma mexicana. "No soy sociólogo, y eso corresponde a etnólogos.

Yo cuento cuentos".

Y sus futuros proyectos irán por el mismo camino. "Uno siempre termina teniendo la misma cara, por más viejo que esté", afirmó.

Se mostró satisfecho por la buena mano en la elección de las siete obras de su retrospectiva. "Dos documentales, dos ficciones muy furibundas, comedia, y una de mis principios".

Se trata de "El castillo de la pureza" (1972), "Los héroes y el tiempo" (2005), "El imperio de la fortuna" (1985), "Lecumberri (El palacio negro)" (1976), "La perdición de los hombres" (2000), "La reina de la noche" (1993) y "La virgen de la lujuria" (2002).

A pesar de no gozar de una amplia aceptación en su tierra y de recibir por contra una gran aclamación en el exterior, Ripstein aseguró que a su país lo quiere mucho. "Soy inevitablemente mexicano y me doy el lujo de poder odiarlo" y amarlo de igual manera, apostilló el artista.

Actualmente ultima un documental sobre Eleonora Carrington, pintora surrealista, en una serie dedicada a insignes personajes vivientes de cultura mexicana que obtuvieron el Premio Nacional de las Artes.

Fuente:
Yahoo
Related Posts with Thumbnails