Los MTV Movie Awards son unos premios de los más divertidos y espectaculares que se pueden otorgar. No sólo por lo desenfadado de sus categorías o por ser otorgados por votación popular, sino porque suele deparar galas de entrega realmente amenas, informales y con momentos simpáticos.
La seriedad no tiene cabida en los MTV Movie Awards y por ello plantean darle todo el protagonismo a los fans, a los más jóvenes que son los habituales seguidores de la cadena televisiva. Y este año, como de costumbre, existe varios títulos que se ajustan al espíritu MTV que es el que prevalece, el del cine pochoclero. Lástima que el principal defecto es que llegan demasiado tarde para unos premios a películas del 2008, cuando algunas ya se han borrado de nuestra memoria.