comenta

Mostrando entradas con la etiqueta El romance del Aniceto y la Francisca. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El romance del Aniceto y la Francisca. Mostrar todas las entradas

lunes, 4 de mayo de 2009

Favio en cuba prometio seguir filmando "para poder decir mas"


El artista argentino Leonardo Favio, encargado de inaugurar la muestra de cine argentino "El grito sagrado, postales de libertad", afirmó en su primera visita a Cuba que continuará haciendo cine "porque siempre me queda la sensación de poder decir más".

En ese tránsito, anunció en conferencia de prensa que trabaja en el guión de "El mantel de hule", en el que se apoyará en los grandes espectáculos de rock.

"El sonido le da una magia especial a las películas. Es lamentable que en mi país, por ejemplo, se descuide mucho ese aspecto", apuntó en la charla cubierta por la agencia Prensa Latina.

Favio abrirá esta noche en la sala Charles Chaplin el espacio con que el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa) saluda 25 años de democracia argentina con Aniceto (2008), una subyugante versión de "El romance del Aniceto y la Francisca", que estrenó en 1966.

Favio, de 70 años, elogió al pueblo cubano "por el que siento una profunda admiración" y, destacó el modo en que "un país tan pequeño y bloqueado, lleva con dignidad estos momentos tan difíciles que le ha tocado vivir".

"Pasarán muchos años y siglos y cuando se hable de un pueblo heroico, se hablará de Cuba", resaltó el cineasta y músico.

Fuente:
Yahoo

domingo, 22 de febrero de 2009

Leonardo Favio, venerado en su tierra natal

Image
El 20 de este mes Leonardo Favio aceptó con alegría –no es hombre dado a los halagos convencionales- un gran homenaje que le brindó la provincia de Mendoza, donde nació, nombrándolo ciudadano ilustre de esa tierra. También estuvo en San Rafael, estrenando “Aniceto” y recibiendo el cariño de la gente.
Toda la gente importante quiso estar en el auditorio Angel Bustelo. Y la gente importante, ya se sabe, empieza por la política. De modo que el gobernador Celso Jaque –a quien conocimos en su Malargüe natal cuando inauguró en el 2000 un centro cultural que incluía una sala de cine flamante- fue bastonero natural del festejo. Muchas figuras locales de distintas disciplinas envolvieron a Favio en una gran burbuja de afecto y admiración. Otros aprovecharon la oportunidad para expresarse políticamente en contra de la gestión actual. Pero no empañaron el tributo porque eso pasa siempre y cómo no iba a pasar con un cineasta que además es un cuadro peronista indiscutible e indiscutido, como su respetado par, Hugo del Carril. Quien esto escribe no estuvo en el Bustelo, aunque le hubiera gustado estar para darle un abrazo y sumergirse en imágenes muy potentes. Por ejemplo, la personalidad intensa mostrada en sus primeros trabajos interpretativos para el cine a las órdenes de Leopoldo Torre Nilsson. El deslumbramiento de su despuntar como director de cine, un salto desde la actuación que nunca fue demasiado frecuente. El Favio actor evocaba los sobresaltos de su vida de niño en Luján de Cuyo y ensayaba una caligrafía personal sorprendente en Crónica de un niño solo. Y ya desafiante, ya solitario en el panorama sesentista del cine argentino, estrenó un film de título larguísimo que empezaba Este es el romance del Aniceto y la Francisca…que la crítica consagró y el público no supo valorar a fondo. Después todo su minucioso, obsesivo trabajo como realizador rescatando por ejemplo el menospreciado radioteatro para cincelar una obra bellísima, Nazareno Cruz y el lobo. Antes dejó mudos a todos con su versión del melodrama “bandido” Juan Moreira, poniéndole auténtica tragedia a la historia menor que fundó el teatro nacional. O haciendo actor al boxeador Carlos Monzón en un dúo delicioso con el cantante Gian Franco Pagliaro: Soñar, soñar. Siempre lo popular genuino elevado a rango de arte mayor en alas de un talento creativo sin valores comparativos válidos en nuestra pantalla.
Image
También viendo imágenes del homenaje en Mendoza regresó el Leonardo Favio cantante, ese estallido tan extraño por lo inesperado pero que tuvo la misma fuerza atávica que edificó su cine, la gente común. “…pantalón cortito, un solo tirador…” Cientos de miles de simples, una catarata de vinilo lo llevó a las alturas de la consagración masiva. Un personaje singular Leonardo. Sin vueltas ni dobleces. Ahora con su salud dándole la espalda fue feliz en su provincia aunque como dijo, “no reconocí Luján, no queda nada de aquello”. Y claro, como viajó a su pago, no estuvo el día anterior en la quinta de Olivos donde tantos artistas aplaudieron a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en el acto donde los directores de cine quedaron al fin dueños de los derechos de autor que de sobra les pertenecen. Un remolino de besos y hasta algún semiabrazo para la foto de una militante radical de otros tiempos. Favio, peronista hasta el tuétano, no pudo estar. Pucha como se cruzan a veces las fechas de los actos públicos…

Fuente: ElCine

viernes, 30 de mayo de 2008

“Aniceto”, el regreso de Leonardo Favio, se estrena en junio en Argentina

Leonardo Favio, acaso el gran nombre del cine argentino, regresa varios años después de su último largo de ficción, Gatica, el mono, con una nueva versión de El romance del Aniceto y la Francisca, una de sus mejores obras y que protagonizaran Federico Luppi y Elsa Daniel. Pero el tono y el estilo de Aniceto son muy distintos. Esta historia trágica y extraña se transforma en un exaltado espectáculo musical que no disimula aires a Carlos Saura, al menos por lo que podemos ver en el tráiler que ya circula en la red.

El intento no deja de ser atrevido por parte del hombre que debe su mayor fama a la canción, a pesar de las notables Crónica de un niño solo, El dependiente o la primera adaptación de El cenizo, un cuento del escritor Jorge Zuhair Jury, hermano y constante colaborador del cineasta. Actúan Hernán Piquín como el personaje del título, Alejandra Baldoni como Lucía y Natalia Pelayo como Francisca.

Popout

Aquí tienen unos breves textos acerca del filme que aparecen en su página oficial:

El Aniceto es dueño de un gallo de riña, el Blanquito, que es su orgullo y la envidia de los demás galleros. Los reñideros, el bar y el baile del pueblo son el eje en torno al cual gira su universo.
Un atardecer conoce a la Francisca, la empleada de la ferretería. El Aniceto la seduce y, al poco tiempo, la lleva a vivir con él a la pieza que comparte con su gallo: un cuartito de adobes enclavado en medio de un loteo. Con la llegada de la Francisca el ambiente árido de la pieza cambia. La comida a punto, el amor siempre a mano, la tierna mansedumbre con que lo espera en esas largas noches en que el Aniceto se pierde por los reñideros, lo van ganando. El Aniceto se siente bien con la Francisca.
Hasta que irrumpe la Lucía. Desenfadada, sensual, con un brillo especial en la mirada en la que se adivina un sesgo sobrador. Es hermosa y lo sabe. El Aniceto se entrega.

Por último, nos unimos al llamado que los amigos de Páginas del diario de Satán hacen sobre este acontecimiento, así como lo interesante que sería tener una retrospectiva de su obra, tal vez con motivo de una nueva edición del Festival de Cine de Lima.

Veamos también un pequeño fragmento de la cinta original, una de las más singulares y bellas de América Latina:


Fuente: Cinencuentro
Related Posts with Thumbnails