comenta

Mostrando entradas con la etiqueta Andrea Martínez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Andrea Martínez. Mostrar todas las entradas

jueves, 9 de octubre de 2008

"Cosas insignificantes" producida por Guillermo del Toro


Los papelitos que se guardan o los objetos que se ponen en un lugar especial porque recuerdan a una persona o una situación, fueron suficientes para que la directora Andrea Martínez tejiera alrededor su película "Cosas insignificantes", con las actuaciones estelares de Bárbara Mori, Fernando Luján y Carmelo Gómez.

La cinta tuvo como productores ejecutivos a Guillermo del Toro y Bertha Navarro.

"He sido muy privilegiada al estar rodeada de gente que uno se sorprende... eso me ha abierto las puertas para la realización y para que la película se pueda ver", en las salas de cine comercial, dijo Martínez durante una rueda de prensa tras la proyección de la cinta que compite en el VI Festival Internacional de Cine de Morelia.

Lo que más atesora de la participación de Del Toro en su proyecto fue que leyera a fondo el guión, aún cuando se encontraba inmerso en el rodaje de sus propias cintas y que le hiciera anotaciones y preguntas precisas que mejoraron el guión.

"Su intervención no fue muy frecuente pero... sí muy profunda", aseguró la novel realizadora.

Navarro recordó que una de las cosas que más le atrapó del largometraje fue su sentido "contemporáneo de la vida misma".

"Ya hay muchas películas de historias que se entrelazan, pero la particularidad de ésta son las cosas que aparentemente son mínimas, pero son las que te llevan a darte cuenta de tu mundo", indicó.

Martínez apuntó que su mayor reto fue jugar con una estructura narrativa no lineal, y que se entendiera la trama.

Dijo que esa forma de contar le salió desde el principio "de manera intuitiva" y que impresionó tanto a la gente con la que consultaba, que hasta llegó a dudar de utilizarla por temor a que quedaran relegadas las historias, que según enfatizó es lo que más le interesa resaltar.

En la cinta, la importancia de la familia y del perdón se ve a través de varios personajes que coinciden unos con otros. La idea de que sólo nos preocupamos por nuestros propios dramas también se plasmó en la película.

Para el rodaje Mori se afeitó la cabeza y aunque se publicaron múltiples fotos de ella con ese aspecto, y se divulgaron algunas imágenes del rodaje, su actuación es tan potente, que a pesar de saber lo que ocurre, la escena resulta sumamente conmovedora.

La constante referencia a los volcanes que rodean la capital mexicana y que debido a la contaminación ambiental no se ven, fueron para la directora un recurso para llevar su mensaje.

"Dentro de esta realidad muy dura que se vive en esta ciudad (capital mexicana) con su 'smog', sus accidentes, su inseguridad, de repente un día puedes ir por el periférico (autopista) y te los encuentras allí con su belleza increíble", señaló. "Siempre los tenemos al frente y no los vemos... igual pasa" con las cosas cotidianas de la vida.

Luego de su paso por el festival, la película estrenaría en México a principios de noviembre en unas 350 salas, adelantó Navarro, quien se dijo firme creyente de que un estreno mayor le resta potencia.

Con más salas exhibiendo la película se "alienta a que nos quiten más rápido, porque hay muchas otras películas y no hay tiempo para la recomendación boca a boca",

"Cosas insignificantes" compite por el premio a la mejor primera o segunda obra de un director mexicano con las cintas "Amor, dolor y viceversa" de Alfonso Pineda, "Bajo la sal" de Mario Muñoz, "Los bastardos" de Amat Escalante, "Cinco días sin Nora" de Mariana Chenillo y "Espiral" de Jorge Pérez Solano .

Fuente: Yahoo

lunes, 6 de octubre de 2008

Terminó el Festival de Biarritz - La peruana Dioses fue la mejor película

La rabia se quedó con el premio del público joven.

 La rabia  se quedó con el premio del público joven
Una escena del film dirigido por Josué Méndez.

Anteayer, la muestra de cine de Aquitania que dirige Marc Bonduel llegó a su fin. Después de seis días en los que se vieron más de medio centenar de producciones latinoamericanas en su totalidad, y en los que tuvieron lugar numerosos encuentros vinculados a la cultura, se entregaron los Abrazos, que desde hace 17 años son los premios mayores del festival.

El evento, que este año contó con un presupuesto de alrededor de 700.000 euros, convocó a miles de espectadores apasionados por el cine proveniente de media docena de países de América latina. La sala del Atalaya, repleta, aplaudió con diferente intensidad los resultados, poco después de haber escuchado una memorable selección de temas, en vivo, del cubano Ray Cabrera y sus amigos, poco antes de recibir El nido vacío , de Daniel Burman, que presentaron Arturo Goetz e Inés Efrón en el escenario. El film llegó aquí una semana después de recibir dos premios -mejor actor y fotografía- en el Festival de San Sebastián, y fue recibido con calidez por un público que, de hecho, esperaba un remanso como éste después de tantos dramas de ficción o de la realidad en las pantallas.

Esta vez, la Argentina se fue con un lauro no oficial bajo el brazo: La rabia , de Albertina Carri, mereció aquí el premio a mejor largometraje del jurado de jóvenes europeos. Sin embargo, se supo poco después, a raíz de una intervención en el escenario de la presidenta del jurado de la muestra, la actriz Elsa Zylberstein, que la obra producida por Pablo Trapero era su apuesta personal, y habría peleado cabeza a cabeza con la ganadora a la mejor película, Dioses , del peruano Josué Méndez (que tiene una participación argentina en la producción), sin lograr, finalmente, el consenso deseado. Toda una paradoja, si se tiene en cuenta que la triunfadora comparte algunas referencias argumentales con Géminis (incesto en una familia de clase alta), que Carri estrenó hace tres años.

Dos films con historias paralelas que se rozan o se cruzan, como la chilena La buena vida , de Andrés Wood, y la mexicana Cosas insignificantes , de Andrea Martínez, se llevaron los premios a mejor actor (Roberto Farías) y mejor actriz (Aline Kuppenheim y Manuela Oyarzún), los tres de la primera, y el reconocimiento que entrega el público, en el caso de la segunda. El premio especial del jurado fue a manos de la brasileña Estômago , una muy interesante propuesta de Marcos Jorge.

En cuanto a documentales, el premio principal fue para La sombra de don Roberto , del chileno Juan Diego Spoerer, en tanto que Entre la luz y la sombra , de la brasileña Luciana Burlamaqui, recibió una mención especial y el reconocimiento del público.

Es importante destacar la selección de Jean-Christophe Berjon, delegado general de la Quincena de Realizadores de Cannes y programador de Biarritz, que se encargó de presentar con eficiencia y mucho humor todas las películas en competencia y algunas de las paralelas, con lo que dio un toque diferente a la muestra.

Fuente: La Nacion

Related Posts with Thumbnails